Review: Ghost of Yōtei
La venganza es un plato que se sirve frío.
Martin revisó a fondo uno de los mejores juegos de 2025, sumando las mejoras del reciente parche, desde el comienzo al final del juego
Hace 5 años, Sucker Punch Productions, empresa desarrolladora de videojuegos americana, conocida por su saga Infamous, nos sorprendía con su nueva ip y un juego muy ambicioso: Ghost of Tsushima. Y vaya que sorprendieron. El título sin duda fue una obra maestra visual, con alucinantes escenarios y una historia atrapante desde principio a fin. Los jugadores le dieron el sí y fue en un éxito masivo en ventas, convirtiéndose en una de las franquicias más exitosas en Playstation, superando las 9.7 millones de unidades vendidas.





La empresa no tenía una tarea sencilla: ¿Cómo superar semejante éxito? Hoy, cinco años después, Sucker Punch nos vuelve a regalar lo que es sin dudas uno de los juegos más espectaculares para la última consola de Sony: Ghost of Yōtei (GOY).
El nuevo capítulo de la saga ha vendido más de 3 millones de unidades en su primer mes, incluso superando el ritmo de ventas de su predecesor, convirtiéndose además en el juego más vendido en Japón durante Octubre de 2025, un dato no menor teniendo en cuenta que el GOY fue desarrollado por una empresa americana que habla de tradiciones japonesas. Una prueba difícil de superar, pero sin duda Sucker Punch sabe lo que está haciendo, y además con el mayor de los respetos por otra cultura.

El Kill Bill del Japón Feudal?
La historia detrás de GOY es simple, pero no menos contundente: La protagonista, Atsu, que vive en plena era del Japón Feudal (300 años después de los eventos de Ghost of Tsushima), cerca del monte Yōtei (de ahí el nombre del juego), en la isla de Ezo, tiene que presenciar como un grupo (conocido como los Seis de Yōtei) ataca y mata brutalmente a su familia. Desde ese momento, la ronin comienza un largo y arduo camino en la senda tortuosa de la venganza, para aniquilar a este sanguinario grupo de malnacidos, y de esa forma encontrar la paz junto a los suyos.
Como pueden ver, hay muchas semejanzas en la trama con la saga de Kill Bill, de Quentin Tarantino. Y no es casualidad: Nate Fox, director de la empresa, mencionó a Kill Bill como una de las películas que inspiraron el tono del juego. Atsu, como Beatrix Kiddo en los filmes de la saga, también crea una lista de gente a la cual va a asesinar (como si uno se fuera a olvidar de las seis personas que te arruinaron la vida). Y muchos escenarios comparten esa estética tan cuidada que vimos en, por ejemplo, la pelea de Beatrix con O-Ren Ishii en la nieve, y como la sangre pinta el blanco nevado del suelo.
Y por si no lo sabían, Tanto Kill Bill como Ghost of Yōtei se inspiraron en clásicos del cine japonés como Lady Snowblood (1973), que trata sobre una mujer buscando venganza contra una banda que mató a su familia.



“Cae siete veces, levántate ocho” (Nanakorobi Yaoki)
Nuestra protagonista tiene todo el espíritu y el odio, cual Lord Sith, para hacer desaparecer de la faz de la tierra a la gente que puebla su lista de “elegidos”, pero todos sabemos que, en un juego como éste, sólo se puede mantener semejante promesa si se entrena lo suficiente. Es por eso que a través del desarrollo del mismo encontraremos gente que nos ayudará a descubrir diferentes armas que definitivamente serán necesarias para poder enfrentarnos a los sucesivos enemigos que se nos aparecerán, con un grado de dificultad que se elevará con cada encuentro. Adiós a la simple katana de Tsushima; acá Atsu puede allanar un poco el difícil camino a recorrer aprendiendo a utilizar armamento tan dispar como el Hankyu (arco de rango medio), las dobles katanas, la Odachi (espada larga) o hasta rifles como el Tanegashima, por nombrar algunas y no spoilear todo el arsenal. Como pueden ver, Atsu tiene de dónde elegir. Y lo que es mejor, cada arma tiene una función para cierto tipo de enemigo o estrategia, por lo que será inteligente ir cambiando entre ellas al enfrentarnos a grupos para pegarles donde más les duela.
Es un camino de aprendizaje largo, pero para nada tedioso, ya que las misiones son variadas y la recompensa siempre es satisfactoria, y semejante arsenal nos permitirá ir bien equipados para enfrentar a nuestro némesis, Lord Saito.




Y este nivel de variedad también existe en las diferentes armaduras, sombreros y máscaras que podremos conseguir en las misiones opcionales, fuera de la historia principal: En el caso de las armaduras, nos brindarán mejoras pasivas que transformarán nuestro estilo de juego, mejorando el daño que podemos hacer, el sigilo, o hasta el miedo que podemos infundir en el corazón de los pobres desdichados que quieran cruzarse en nuestro camino. Así que el cambio no es sólo estético, sino que nos ayudará a pensar en qué estrategia tomar con determinado enemigo. Porque háganse la idea que van a besar el suelo seguido. La IA en muchas ocasiones (especialmente si el nivel de dificultad que elegimos es elevado) puede ser implacable, no dando mucho lugar al error.
Por el otro lado las máscaras y sombreros brindan variedad estética y no dan (a excepción de una máscara, que prefiero dejar en el anonimato para que ustedes la descubran) mejoras pasivas.

El arte de lo perfecto
Ahora nos toca hablar de lo que a mí parecer es el punto fuerte del GOY: Su aspecto. El juego hace uso del hardware de Playstation 5 como pocos, y su calidad gráfica es sencillamente espectacular. Los tiempos de carga son prácticamente inexistentes (por ejemplo, en el viaje rápido de un punto a otro del mapa, o en la carga para poder intentar nuevamente ese fallido combate), y eso también brilla cuando Atsu recuerda momentos de su pasado. Todo es prácticamente instantáneo, lo que hace que no perdamos la inmersión en lo que estamos viviendo.
La dirección artística debió llevarse todos los premios en los Game Awards 2025, cosa que no sucedió, injustamente. Los escenarios parecen casi una pintura merecedora de estar exhibida, de lo hermosos que son; desde los parajes nevados a los campos llenos de flores, o esos increíbles árboles Sakura. Cada instante hace que uno detenga la aventura para asombrarse con semejante belleza. Ni hablar de las tormentas, amaneceres o tardes lluviosas. La paleta de colores está cuidada al detalle, y nunca falla en dejarnos con la boca abierta.

El juego cuenta, como ya es costumbre, con varias opciones a la hora de entregar la visual en nuestra TV: Podemos elegir el modo Quality (4k, a 30 fps) Performance, con 60 frames pero una calidad un poco inferior de resolución y Ray Tracing (30 fps pero con mejoras en la iluminación). La Play 5 Pro también nos ofrece el modo Ray Tracing Pro, que nos da 60 fps con Ray Tracing.
Y como es sabido que la gente de Sucker Punch tiene una gran admiración por el cine japonés “vintage”, también ofrece los modos Kurosawa, Mikawa y Watanabe, los cuales realizan alteraciones en el color, efectos y música para asemejarse a los clásicos efectos de estos filmes japoneses.
Si a eso le sumamos el impecable diseño de sonido (con el viento entre el pasto, las pisadas sobre la nieve o el viento que nos guía a nuestros objetivos, por nombrar algunos detalles) más una sensacional banda sonora compuesta por Toma Otowa, que ayuda a convertir esos duelos épicos que Atsu enfrenta en momentos casi fílmicos. Como Star Wars no sería Star Wars sin John Williams, Yotei no tendría esa calidad sin la ayuda de las magistrales composiciones de Otowa. Esa perfecta mezcla de sonidos típicos japoneses con elementos más occidentales, casi sacados de una peli de cowboys sonorizada por Ennio Morricone, en muchos casos ponen los pelos de punta por la ambientación sublime que genera. Además nuestra muchacha es una gran intérprete del Shamisen (simplificando mucho, un instrumento tradicional de tres cuerdas, similar a un banjo) que suele tocar para llamar a un simpático pero letal aliado en nuestras épicas batallas, o cuando acampa para repostar energía; otro pequeño detalle que le da autenticidad a esta cruel pero bella historia del Japón feudal.




¿Es todo taaaaan perfecto?
Casi, aunque Ghost of Yotei tiene algunos detalles que no lo hacen merecedor de un 10: A veces la dificultad de los enemigos de mayor nivel es ridícula (uno me llevó más de tres horas sin parar para derrotar, estuve al borde de las lágrimas, je), ya que soportan una cantidad rídicula de daño, aunque utilicemos las armas en su máximo nivel. En otras ocasiones reaccionan innaturalmente rápido o no prestan atención a nuestras defensas.
Por otro lado, la cámara a veces juega del lado de nuestros enemigos, moviéndose de manera extraña o haciendo acercamientos que dificultan nuestra visual. En un juego donde los errores que cometemos se pagan caro, este tipo de detalles hacen que la cuesta sea más empinada para nuestra victoria.
Por último, un botón para poder acelerar los diálogos sería bienvenido, ya que en ocasiones, especialmente en misiones secundarias, la cantidad de diálogo es mucho, y se hace un poco pesado.
Como pueden ver, estos pequeños glitches y omisiones no hacen mella a la calidad innegable de GOY, hoy por hoy uno de los mejores juegos que han aparecido en la última consola de Sony, y que es casi una obligación jugar en este 2026. Y apúrense, que a Atsu le tiembla la mano para salir a cobrar su merecida venganza.
Actualizaciones
Apenas un par de meses después de su lanzamiento, GOY sumó varias cosas en la versión 1.100. Aquí el detalle:
Nuevo Juego+ (NG+) para rejugabilidad con modos más difíciles, una nueva moneda (Flores Fantasma) para cosméticos/amuletos, dos nuevos conjuntos de armaduras ( Oyuki , Ena ) y características de calidad de vida como desafíos rejugables, ajustes de accesibilidad (reasignación, botín automático) y mejoras en el modo fotografía. Las características principales incluyen un nuevo comerciante, Masujiro , y amuletos malditos que agregan desafío para las recompensas.
G-SCORE: 90
Probado en: PlayStation 5
Desarrollador: Sucker Punch Productions
Distribuidor: Sony Interactive Entertainment
Disponible Ya
Nota: Martin Varsano para GNOVA #13 – Agradecemos a Playstation Argentina por el código cedido para análisis.













































